He compartido una interesante mesa en las jornadas del Cercle d’Economia junto a Adrián Vázquez y Diana Riba, eurodiputados, y Nacho Corredor, conversando sobre el papel de España en Europa.
Un papel que, lejos de ser secundario, se ha consolidado como uno de los más proactivos y solventes dentro de la Unión Europea. Lideramos la respuesta a la pandemia con los fondos Next Generation EU, hemos abierto debates clave sobre inteligencia artificial, vivienda o energía, y hemos abogado por dar pasos ambiciosos para lograr una mayor integración del proyecto europeo.
España, con el liderazgo del Presidente Pedro Sánchez, es hoy protagonista en Europa, con éxito económico, visión estratégica y una reforzada influencia en el escenario internacional. Y al mismo tiempo que somos capaces de abordar los grandes desafíos globales, damos respuestas concretas y eficientes a los problemas que afronta la ciudadanía a diario.
Un crecimiento económico que nos respalda
Los datos económicos avalan este liderazgo: un crecimiento del PIB por encima de la media europea, la reducción del déficit y un récord de inversión extranjera que otorgan a España una autoridad y credibilidad ante el resto de socios europeos. Es el momento de aprovechar esta ventaja competitiva para definir el futuro europeo en cuestiones como la autonomía estratégica, la seguridad común, la competitividad, el reto demográfico o la lucha contra el cambio climático. Para ello, necesitamos optimizar las políticas de cohesión, incorporando nuevos retos como el acceso a la vivienda asequible o el envejecimiento de la población.
Cataluña, motor europeo
El papel de Cataluña en este contexto europeo es clave. Durante los últimos 50 años, Europa ha sido la respuesta a nuestras preguntas en un mundo convulso y en constante cambio. Desde aquí, trabajamos para fortalecer el mercado único, simplificar sin desregular y diversificar la economía a través de nuevos acuerdos. Este compromiso firme con Europa se refleja en nuestras políticas y en nuestra visión de un futuro compartido y sostenible.
Un futuro ambicioso para Europa
Ahora más que nunca, es el momento de apostar por una mejor regulación con procesos legislativos más ágiles y de impulsar una inversión estructural que nos permita avanzar hacia una verdadera unión de la inversión y el ahorro. También debemos profundizar el mercado único y abrir las puertas de Europa a nuevos mercados a través de nuevos Acuerdos de Asociación, consolidando nuestra posición como referentes en competitividad y estabilidad económica.
En este camino, España y Cataluña seguirán siendo un motor de cambio y una voz propositiva en Europa. Juntos, seguiremos impulsando el progreso económico y social, demostrando que nuestro país no solo está a la altura de los desafíos, sino que está preparado para liderar el cambio en un contexto global cada vez más exigente.



