Es incomprensible y grave que la Comisión Europea participe en el «Board of Peace», un foro privatizado por Donald Trump para Oriente Medio que funciona al margen de Naciones Unidas. Se trata de una iniciativa unilateral, rodeada de líderes autoritarios afines, que sustituye el derecho internacional por una agenda con claros intereses económicos y, lo que es más importante, sin la presencia de los palestinos, que son una parte esencial del conflicto y de cualquier solución.
No hay paz posible si quienes deben vivirla no están en la mesa. Desde el Grupo de los Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, hemos exigido explicaciones a la Comisión por legitimar un proceso que debilita el multilateralismo y socava nuestra propia credibilidad como actor de paz. La Alta Representante, Kaja Kallas, ya advirtió que este foro corría el riesgo de ignorar las resoluciones de la ONU que guían el proceso de paz, y aun así, se ha decidido participar.
Una decisión que aísla a Europa
La gran mayoría de los estados europeos, incluida España, no participan de ninguna manera en esta iniciativa. Nuestro país, de hecho, ha liderado la defensa de una solución basada en dos Estados y en un marco verdaderamente internacional, respetando el derecho internacional y las resoluciones de la ONU. Solo algunos países europeos, como Italia y Chipre, han decidido participar como observadores, pero la posición mayoritaria de la Unión es clara: este no es el camino.
La decisión de la Comisión Europea de enviar a la comisaria del Mediterráneo, Dubravka Suica, a la primera reunión del Board celebrada este jueves en Washington, nos sitúa en una posición de debilidad y contradicción. Desde el Grupo S&D, nuestro vicepresidente para Asuntos Exteriores, Yannis Maniatis, ha expresado serias preocupaciones sobre la falta de transparencia y el mandato poco claro de esta participación. Las declaraciones públicas de la Comisión han sido contradictorias, y necesitamos saber quién autorizó esta decisión, por qué se tomó y cómo se garantizará la rendición de cuentas a los palestinos y el respeto al marco de la ONU.
Europa debe defender el multilateralismo
Si la Unión Europea quiere ser respetada en el mundo, no puede aparecer como comparsa de las iniciativas de quienes, como Trump, pretenden someterla. Debemos ser defensores firmes de una paz justa, inclusiva y duradera, basada en el derecho internacional y en el diálogo entre todas las partes. No podemos permitir que se sustituyan los procesos multilaterales por foros privatizados que responden a intereses particulares y excluyen a quienes más necesitan ser escuchados.
La credibilidad de Europa como actor global está en juego. Nuestra fortaleza no reside en seguir las iniciativas de líderes autoritarios o imprevisibles, sino en defender con firmeza los valores que nos definen: el respeto al derecho internacional, el multilateralismo y el compromiso con una paz que incluya a todas las partes. Solo así podremos contribuir de manera efectiva a una solución duradera en Oriente Medio.



