El PP español vota con la extrema derecha contra el objetivo climático de 2040

Esta semana el Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo en la lucha contra el cambio climático, aprobando con 413 votos a favor un objetivo vinculante de reducción de emisiones del 90% para 2040. Sin embargo, este avance histórico ha puesto de manifiesto una preocupante división: mientras la gran mayoría del Partido Popular Europeo (PPE) ha respaldado este texto, el PP español ha votado en contra, alineándose con la extrema derecha europea más reaccionaria.

Esta decisión resulta difícil de comprender. El PP español se ha distanciado de su propia familia política europea en un momento crucial para el futuro de nuestro continente, optando por posicionarse junto a quienes cuestionan la urgencia de la acción climática. Es una decisión que merece ser señalada y debatida, porque la lucha contra el cambio climático no debería ser una cuestión partidista, sino un compromiso compartido con las generaciones presentes y futuras.

Un objetivo histórico para Europa

Como ponente del Grupo de los Socialistas y Demócratas para esta revisión de la Ley del Clima, he trabajado para que Europa establezca un nuevo objetivo vinculante que nos mantenga en la senda hacia la neutralidad climática en 2050. Este objetivo del 90% de reducción de emisiones para 2040, comparado con los niveles de 1990, marca una dirección clara para orientar la inversión, impulsar la innovación, reforzar la competitividad de nuestra economía y fortalecer nuestra soberanía energética.

La aprobación de este texto demuestra que, incluso en un contexto en que las políticas climáticas son cada vez más cuestionadas por algunos sectores, Europa sigue siendo capaz de mantener el rumbo y construir acuerdos amplios en torno a una agenda común. Hemos logrado un equilibrio entre la ambición climática y la flexibilidad necesaria para nuestros Estados miembros, permitiendo el uso limitado de créditos de carbono internacionales de alta calidad a partir de 2036 y posponiendo la entrada en vigor del nuevo sistema de comercio de emisiones (ETS2) para edificios y transporte a 2028.

La transición climática como necesidad estratégica

Este resultado envía un mensaje claro dentro y fuera de la Unión Europea: la transición climática no es una opción, sino una necesidad económica, industrial y social para el futuro de Europa. En un contexto global cada vez más complejo, con la imprevisibilidad de Washington y la agresividad de Moscú, la autonomía estratégica de Europa es más importante que nunca. Y esa autonomía empieza por la energía.

Desde el Grupo Socialista seguiremos trabajando para construir una Europa más verde, más próspera y más segura, con políticas climáticas basadas en la ciencia y el consenso. Esperamos que, en futuras votaciones, el conjunto de las fuerzas políticas europeas, incluido el PP español, se sume a este esfuerzo colectivo.