El Partido Popular y VOX acaban de aprobar la aplicación de la llamada “prioridad nacional” en sus recientes pactos de gobierno autonómico en Extremadura y Aragón, e incluso han intentado llevarla al Congreso de los Diputados. Se trata de una idea tóxica que, lejos de ser una novedad, proviene directamente del Frente Nacional francés de los años ochenta. Es la misma propuesta excluyente de Jean-Marie Le Pen que el propio Tribunal Constitucional francés ya rechazó en su momento por vulnerar los principios fundamentales de igualdad. Hoy, esta vieja receta de la extrema derecha amenaza con fracturar nuestra sociedad y dinamitar los cimientos del proyecto europeo.
La “prioridad nacional” es, en esencia, una ley diseñada para otorgar preferencia a los ciudadanos nacionales sobre los extranjeros en el acceso a derechos, ayudas y servicios públicos. Su único criterio de discriminación es el origen: tu lugar de nacimiento o el de tus padres. Esta medida choca frontalmente con la legalidad europea y con la realidad económica de nuestro país.
Un ataque directo a los principios de la Unión Europea
La prioridad nacional violenta un principio básico y fundacional de la Unión Europea: el principio de no discriminación entre ciudadanos europeos. El artículo 21 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea prohíbe explícitamente toda discriminación por razón de nacionalidad u origen étnico [1].
Esta medida rompe directamente con los pilares de nuestra integración económica y social. Ataca el mercado único, dinamita la libre circulación de trabajadores y destruye la igualdad de acceso al empleo. No podemos construir una Europa fuerte y unida si permitimos que sus Estados miembros levanten muros legales que clasifican a los ciudadanos en categorías de primera y segunda clase.
Los datos desmontan el relato de la extrema derecha
El discurso que sustenta la prioridad nacional se basa en el falso mito de que la población migrante supone una carga para el Estado del bienestar. Sin embargo, los datos oficiales del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España desmontan categóricamente esta falacia.
La realidad es que la población extranjera aporta el 10% de los ingresos a la Seguridad Social, mientras que representa solo el 1% del gasto en prestaciones [2]. Lejos de ser un lastre, la migración es un motor fundamental para nuestra economía. Según datos del Banco de España, la población migrante es responsable del 25% del crecimiento del PIB nacional y ocupa 3 de cada 4 nuevos puestos de empleo creados en el país [2].
Fuente: Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y Banco de España.
Además, la discriminación tiene un coste económico real. El propio Ministerio calcula que la discriminación laboral y educativa de la población migrante le cuesta a España 17.000 millones de euros anuales, lo que equivale a un 1,3% del PIB [2]. La prioridad nacional no solo es injusta; es económicamente ruinosa.
Efectos sociales devastadores: la ruptura de la cohesión
Más allá de las cifras, la prioridad nacional tiene efectos sociales devastadores. Divide a la sociedad por categorías artificiales y debilita nuestra cohesión comunitaria. Desplaza el debate público del esfuerzo, el mérito y la necesidad real hacia un terreno peligroso donde solo importa el origen o el color de piel.
Este debate no trata realmente sobre política migratoria. Trata sobre el tipo de sociedad que queremos construir. Nos encontramos ante una elección fundamental de modelo: o defendemos la igualdad ante la ley y las reglas comunes que nos unen en Europa, o cedemos ante la ruptura del marco europeo y la discriminación institucionalizada por ley.
Desde las instituciones europeas, seguiremos defendiendo un modelo de sociedad abierta, cohesionada y basada en los derechos fundamentales. La prioridad nacional no tiene cabida en Europa.
Referencias
[1] Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, Artículo 21. Parlamento Europeo. [2] Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. (2025). Aporte de la migración a España con datos. Publicación oficial en Instagram. Recuperado de estadísticas de la Seguridad Social y Banco de España.



